Síndrome de Gitelman

Tubolopatías

 

Las enfermedades del túbulo renal o tubulopatías se definen como alteraciones clÍnicas en las que existe una disfunción tubular específica con afectación escasa o nula de la función glomerular. Esta afirmación es válida únicamente en estadios precoces, ya que en el curso evolutivo de una tubulopatía puede también producirse una patología glomerular secundaria. Las disfunciones tubulares pueden ser simples o complejas según se afecte el transporte tubular de una o varias sustancias, respectivamente. Pueden también representar una anormalidad primaria, casi siempre hereditaria, del transporte tubular o ser la consecuencia de un trastorno secundario a otras enfermedades o a administración de medicamentos y tóxicos. Los recientes avances en biología molecular han permitido localizar el gen y conocer las posibles mutaciones causales en un cierto número de tubulopatías hereditarias.

Síndrome de Gitelman

Es un síndrome de curso mas benigno comparado con el síndrome de Bartter, usualmente diagnosticado en los adultos. Fue descrito por primera vez en 1966 por Gitelman y colaboradores. La mayoría de los casos son descubiertos casualmente y a diferencia del síndrome de Bartter son sujetos hipocalciúricos e hipomagnesémicos.

Es un síndrome genéticamente homogéneo, autosómico recesivo aunque se han descrito algunas formas autosómicas dominantes, resultante de la mutación del gen SLC12A3 que codifica para el cotransportador Na-Cl tiazida sensitivo en el túbulo distal.

El síndrome de Gitelman suele diagnosticarse durante la adolescencia o la edad adulta con base en debilidad, fatiga, calambres y nicturia como síntomas más frecuentes. Clínicamente se caracteriza por alcalosis metabólica hipokalémica, hipocalciuria, hipomagnesemia sin signos de depleción de volumen; la poliuria y la polidipsia no están presentes en este síndrome. También se ha descrito artritis debido a condrocalcinosis. Los niveles de prostaglandina E2 urinaria son normales. Es muy importante recalcar que la severidad de los síntomas no se relaciona con el patrón genotípico y que tampoco hay una correlación con los hallazgos de laboratorio en estos pacientes. El diagnóstico diferencial debe realizarse con abuso de diuréticos o laxantes y pacientes con síndrome emético crónico.

La pérdida de la actividad del transportador sensible a tiazidas incrementa la reabsorción tubular de calcio, que es lo que origina la hipocalciuria clásica del síndrome de Gitelman.

El tratamiento habitual consiste en suplementación de potasio más espironolactona. Los AINE no son útiles.

Signos y Síntomas

El síndrome de Bartter tiende a manifestarse antes del nacimiento o durante la lactancia o la primera infancia. El síndrome de Gitelman tiende a hacerlo durante las últimas etapas de la infancia o en la adultez. Las manifestaciones prenatales del síndrome de Bartter pueden ser retraso del crecimiento intrauterino y polihidramnios. Las diferentes formas de este síndrome pueden tener manifestaciones específicas, incluyendo la pérdida de audición, hipocalcemia y nefrocalcinosis, dependiendo del defecto genético subyacente. Los niños con síndrome Bartter, más que los que tienen el síndrome de Gitelman, pueden nacer prematuramente y pueden tener un pobre crecimiento y desarrollo postnatal, y algunos niños tienen discapacidad intelectual.

La mayoría de los pacientes tienen tensión arterial baja o normal baja y pueden presentar signos de depleción de volumen. La incapacidad de retener potasio, calcio o magnesio puede provocar debilidad muscular, calambres, espasmos, tetania o fatiga, sobre todo en el síndrome de Gitelman. Puede haber polidipsia, poliuria y vómitos.

Por lo general, ni el síndrome de Bartter ni el síndrome de Gitelman causan insuficiencia renal crónica.