Hiperuricemia (Gota)

La hiperuricemia es un exceso de ácido úrico en la sangre, este se forma durante la descomposición de purinas, que se encuentran en ciertos alimentos y también las produce el cuerpo. Una vez producido, la sangre transporta el ácido úrico y este pasa por los riñones, donde la mayor parte se filtra y se excreta por la orina.

Aproximadamente el 20% de las personas tiene un nivel de ácido úrico alto. Esto puede provocar una crisis de gota o el desarrollo de cálculos renales, sin embargo la mayoría son asintomáticos y pueden provocar problemas renales a largo plazo.

¿Cuáles son sus síntomas?

Los signos y síntomas de la gota casi siempre ocurren de forma repentina, estos son algunos de ellos:

  • Dolor articular intenso. Por lo general, la gota afecta la articulación grande del dedo gordo del pie, pero puede ocurrir en cualquier articulación. Otras articulaciones que con frecuencia se ven afectadas son los tobillos, las rodillas, los codos, las muñecas y los dedos de las manos. Es probable que el dolor sea más grave dentro de las primeras 4 a 12 horas después de que inicia.
  • Molestia persistente. Después de que el dolor más intenso desaparece, es posible que quede algo de molestia articular, la cual puede durar algunos días o semanas. Es probable que los ataques posteriores duren más tiempo y afecten más articulaciones.
  • Inflamación y enrojecimiento. Las articulaciones afectadas se hinchan, se vuelven sensibles, se calientan y enrojecen.
Factores de riesgo

Es más propenso a padecer gota si el paciente presenta niveles elevados de ácido úrico en el organismo. Algunos factores que aumentan el nivel de ácido úrico en el cuerpo son los siguientes:

  • Dieta. Una dieta rica en carne, mariscos y bebidas endulzadas con azúcar de fruta (fructosa) eleva los niveles de ácido úrico, lo cual aumenta el riesgo de padecer gota. El consumo de alcohol, en especial, la cerveza, también incrementa el riesgo de padecerlo.
  • Obesidad. Si el paciente presenta sobrepeso, el organismo produce más ácido úrico y los riñones tienen mayor dificultad para eliminarlo.
  • Afecciones. Ciertas enfermedades y afecciones aumentan el riesgo de padecer gota. Estas son la presión arterial alta y las enfermedades crónicas, como la diabetes, el síndrome metabólico, así como las enfermedades renales y cardíacas.
  • Ciertos medicamentos. El uso de diuréticos tiazidicos (comúnmente utilizados para tratar la hipertensión) y de aspirina en dosis bajas también puede aumentar los niveles de ácido úrico, la supervision del medicamento por parte del nefrólogo especialista es importante.
  • Antecedentes familiares de gota. Si otros miembros de su familia tuvieron gota, es más probable que padezca la enfermedad.
  • Edad y sexo. La gota se produce con mayor frecuencia en los hombres, principalmente porque las mujeres suelen tener niveles más bajos de ácido úrico. Sin embargo, después de la menopausia, los niveles de ácido úrico en las mujeres se asemejan a los de los hombres. Los hombres también son más propensos a padecer gota más temprano, generalmente entre los 30 y los 50 años, mientras que las mujeres suelen manifestar signos y síntomas después de la menopausia.
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